Si bien la inquietud de escribir en una plataforma masiva (potencialmente al menos), surge por la necesidad de trasladar conversaciones desde la sobremesa, la barra de un bar o un intermedio del partido del domingo, hasta otr@s; hasta usted hábil lector. Esta inquietud versa, sobre el hecho de trasladar desde unos oídos que escuchaban estas divagaciones, críticas, elucubraciones y vaticinios basados en teorías pseudos-estructuradas hacia unos ojos lean las mismas divagaciones, críticas, elucubraciones, etc, etc... con la salvedad que ahora aparecen más estructuradas y sobre las cuales podemos iniciar una construcción; eso lo dirán ustedes.
Entonces cuál es mi contingencia, cuáles son esos hechos que se presentan ante mi y de los que hablamos –primero los que queremos ver, segundo de los que queremos hablar-. Para el caso: política, deporte, medios de comunicación y líquidos fermentados provenientes de la vid y la cebada (ya con estos tenemos pa escribir un tratado). Sin embargo, hoy, cuando me dispongo a escribir/reflexionar acerca de un tema, lo hago con el que quizás sea el más contingente de todos. Del que desde hace 6 años es el que más me interesa y del que más quiero hablar. Del que quiero seguir hablando, sintiendo y pensando: Salvador.
Mi interés, es para ti que me arrancas una sonrisa cada sábado por la mañana. Para ti son mis pensamientos cada día cuando vas rumbo al cole. Pa ti, mi niño, son las caricias y canciones cada noche que nos leemos cuentos. Los hechos a los que me remito, se sienten cada vez que miro hacia abajo y veo unos ojitos, incondicionales, brillando de ilusión.
Eres tu la contingencia que me importa, porque si al amor lo definen como un estado de locura transitoria, yo siento que nosotros hijo, nosotros estamos enajenados de complicidad permanentemente.

5 comentarios:
Ufff, me tentaste el lagrimón hermano. Que te voy a decir, ser papá es un tipo de amor grande, increíble, que por el momento solo puedo imaginar. Es un tipo increíble de sensación, emociones, compromisos, pequeñas y grandes cosas que te encantan, por que te dejan encantado… me refiero a hechizado. Acabo de leer algo que me toca profundo, por que veo que expresa un tipo de amor que no viene espontáneamente por el hecho de un niño lleve tu sangre. Veo que eres un gran tipo y me alegro de ser tu hermano, y si lo sigues queriendo así, ese enano será un gran tipo, y ahora que es un tipito, seguro está orgullo del tipo de padre que tiene.
Y a los grandes tipos, les pasan grandes y buenas cosas. Ya vas a ver.
Un abrazo fuerte a la distancia, me agrada tener que leer estas cosas fomes desde acá. Siga poniéndole no más.
Francisco
Que te puedo decir... Creo que nadie mejor que yo puede entender lo que dices... me alegra mucho saber que ahora te das cuenta que siempre ha sido SAlVADOR y que además puedes compartirlo... Es raro comienzo a creer que la gente si puede cambiar...
Que decir? eh? me has dejado pendiendo de un hilo de pura emocion y envidia.
Envidia de lo que sientes, algo tan poderoso y simple a la vez.
Quiero decir, que lo más importante, es lo que tenemos a nuestro lado, lo cotidiano, con quienes queremos tanto, como tu hijo, ustedes dos, complices de una maravillosa locura.
Un abrazo.
Hay cosas que no se conocen, no se comprenden y nunca podrán serlo...hay otras que se conocen y nunca se comprenden.. pero hay las que se conocen y se comprenden por completo... eso es lo que comparto contigo... porque creer que cambiar es posible, es algo absurda. Las posibilidades de cambio no existen, gracias por ayudarme a comprender y conocer esto...
Muy bien escrito, felicidades.
Saludos
http://www.freakboltotal.blogspot.com/
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